Consejos para ayudar a los niños a hacer frente a los huracanes, tormentas y sus consecuencias

young child looking out of window on rainy day

September 20, 2017

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Posted in: Parenting Concerns

Introducción al blog de huracanes y desastres naturales

Cuando se trata de eventos como actos de terrorismo o desastres naturales, nuestra misión en el Clay Center de MGH ha sido siempre la de ayudar a los padres, apreciar el impacto que imágenes y audios de estos eventos potencialmente traumáticos, puede tener en los niños. En otros blogs, nos hemos focalizado en analizar estos incidentes desde la perspectiva del desarrollo, asistiendo a los padres de manera individual, guiándolos de formas en las que puedan ayudar a sus hijos.

Mientras los desastres naturales, asi como también los ataques terroristas, son acontecimientos raros y espantosos, los mismos crean preocupaciones adicionales en nuestros niños. Miedos asociados con la existencia de impredecibles fuerzas destructivas de la naturaleza, pueden reforzar la noción de que el mundo es un lugar inseguro, causando en el niño sentimientos e inquietudes de pérdida e impotencia.

En el último mes, la devastación causada por los huracanes Harvey, Irma y María, ha acaparado la atención de titulares y medios de comunicación. El terremoto en Méjico a conmocionado al mundo; estos eventos han conmocionado a una cantidad innumerable de personas, familias y niños.

Julie Kaplow, PhD, Directora del Centro de Trauma y Pena en el Texas Children’s Hospital, ha creado una guía para padres con información sobre como proveer apoyo y hacer sentir a los niños más seguros en vista de los huracanes. Apreciamos la oportunidad de poder compartir esta guía como un recurso de confianza a través del Clay Center.

Clay Center sunburst

Preparación

Huracanes son generalmente previsibles, lo que permite más tiempo para las preparaciones. Este período de tiempo puede ser estresante para niños a medida que observan as sus proveedores de cuidados (muchas veces desesperadamente) abastecerse de comida, agua, baterías y las demás provisiones necesarias. La ansiedad que a menudo experimentan los proveedores de cuidados puede ser contagiosa, por eso es útil que ellos estén atentos a sus propias estrategias de afrontamiento para ayudar a sus niños. Los niños irán frecuentemente recurrir a los adultos en sus vidas para obtener información, y los niños más pequeños en particular pueden tener preguntas sobre que está sucediendo a su alrededor. Los niños van mejor cuando proveedores de cuidados se muestran tranquilos y son capaces de contestar sus preguntas de manera simples y honesta. El mensaje más importante que pueden transmitir los proveedores de cuidados es que ellos estarán presentes para proteger a sus niños y mantenerlos seguros.

Las reacciones de los niños durante y después del huracán

Los niños tendrán una gran variedad de reacciones a un huracán y sus consecuencias según la edad, etapa del desarrollo y cualquier experiencia que ellos puedan haber tenido con tormentas en el pasado, además de cualquier adversidad secundaria que ellos podrán enfrentar como consecuencia (por ejemplo: daño al hogar, la pérdida de las pertenencias, etc.). Las reacciones comunes pueden incluir:

  • Inquietudes y preocupaciones por la seguridad de los demás, incluyendo a proveedores de cuidados, hermanos, mascotas
  • Comportamiento demasiadamente pegajoso/temor a la separación
  • Aumento en el nivel de actividad
  • Dificultad de concentración
  • Arranques de enojo, irritabilidad o agresión
  • Quejas o molestias físicas, tal como dolores de cabeza o de estomago
  • Cambios en el desempeño escolar
  • Preocupación por tormentas o huracanes (hablando mucho de estos temas, o la manifestación de estos temas al jugar)
  • Sensibilidad o temor aumentado en relación al trueno, viento, lluvia, etc.
  • Cambios en el patrón de sueño o comportamiento (incluso queriendo dormir con proveedores de cuidados)
  • Cambios en el apetito
  • Falta de interés en las actividades que solían disfrutar
  • Adolescentes pueden demostrar algunos de los comportamientos mencionados anteriormente. Puede que ellos también participen en conductas impulsivas y de riesgo como medio para sobrellevar incluyendo el consumo de alcohol y sustancias o entablar actividades peligrosas.

Como los proveedores de cuidados pueden satisfacer las necesidades de sus niños

Los niños tendrán muchas preguntas durante y después de un huracán y a menudo repetirán preguntas incluso si ya fueran respondidas. Aunque eso pueda sentirse frustrante para los proveedores de cuidados, puede ayudar recordar que esta es la manera que los niños tienen de tratar de dar sentido a una experiencia atemorizante y imprevisible. Por otra parte, algunos niños u adolescentes quizás no quieran hablar sobre los eventos y pueden preferir a distracciones.

Una manera de aliviar a la ansiedad de los niños es dejar en claro que los proveedores de cuidados están dispuestos a contestar las preguntas que ellos puedan tener, y que aunque no tengan una respuesta inmediata, ellos irán hacer su mejor para darle a los niños toda la información posible. A menudo es mejor dejar que los niños tomen la delantera en tener estas conversaciones. Muchas veces ellos no más pueden absorber pequeñas porciones de información a la vez y puede que se sientan abrumados si se les proporciona demasiada información de una vez. Por ejemplo, un proveedor de cuidado puede decir, “Yo sé que las cosas pueden parecer confusas y perturbadoras en este momento. Qué preguntas tienes para mi que yo pueda responder?” Siguen algunos consejos adicionales para que proveedores de cuidados puedan ayudar a facilitar la adaptación de los niños después de una tormenta o un huracán:

  • Aunque sea más fácil de decir que de hacer, trate de mantener la calma. Los niños son extremamente sintonizados con las reacciones de sus proveedores de cuidados durante momentos de estrés, y frecuentemente exhiben su comportamiento/estrategia de afrontamiento basado en lo que ellos observan.
  • Trate de monitorear las conversaciones que entablas con otros adultos sobre las tormentas, inundaciones, los daños, y etc. Los niños a menudo andan escuchando y pueden malinterpretar lo que escuchan, causando mayor ansiedad/inquietud.
  • Limite y/o supervise exposición a los medios de comunicación tanto como sea posible. A menudo los medios de comunicación mostrarán imágenes perturbadoras y descripciones del huracán y los daños causados por el, lo que puede aumentar el nivel de ansiedad de los niños.
  • Asegure a los niños que ellos estarán seguros y protegidos. Puede que esta información necesite ser repetida varias veces hasta después que pase la tormenta, especialmente en caso de adversidades secundarias (por ejemplo inundación de la casa).
  • Transmite la información de manera sencilla. Al contestar preguntas sobre el huracán y sus consecuencias es mejor proveer información directa y de hecho y dejar que su niño/adolescente hagan la demás preguntas que puedan tener.
  • Aunque pueda parecer difícil, trate de seguir su rutina regular al máximo posible (por ejemplo cenar a la misma hora, hacer las mismas cosas antes acostarse, etc.) Esto puede ayudar a proveer un sentido de orden, previsibilidad y control durante un momento en que pueda sentirse fuera de control. Los niños se sienten más seguros con estructura y rutina familiar.
  • Ayúdelos a guardar objetos reconfortantes cerca (por ejemplo un peluche, o una cobija).
  • Si usted pierde electricidad, puede que ayude a los niños hablar de la recuperación de la comunidad y asegurarlos que la gente esta trabajando duro para restaurar la electricidad, las linease telefónicas, el agua, etc.
  • Puede que usted tenga que prestar apoyo adicional a la hora de acostarse, ya que a menudo es el momento en que los niños más pequeños expresarán sus miedos/ansiedades. El contar historias que les gustan y dedicar más tiempo abrazándoles puede ayudar.
  • Los huracanes y las tormentas pueden haber afectado a las actividades diarias, y la pérdida de electricidad puede causar aburrimiento. Usted puede ayudar a los niños animándolos a inventar actividades alternativas, tales como los juegos de mesa, juegos de cartas, artesanías, etc.
  • Mantenga el optimismo. Aún en las situaciones más estresantes y difíciles, su perspectiva esperanzada servirá para que sus niños se sientan seguros que todo va salir bien.
  • Practique el cuidado propio. Como padre o proveedor de cuidados, usted es una parte vital de ayudar a que su niño sobrelleve de manera positiva y adaptiva. Conseguir el apoyo necesario para usted mismo y asegurándose de que usted mantenga su salud ayudará que usted este listo y capaz de ayudar a su niño.

– A version of this blog originally appeared on, and was written by the author for, the Texas Children’s Hospital Texas Children’s Blog

Julie Kaplow, PhD

Julie Kaplow, PhD

Dr. Kaplow serves as Director of the Trauma and Grief Center at Texas Children's Hospital, a SAMHSA-funded Treatment and Service Adaptation Center of the National Child Traumatic Stress Network. In this role, she oversees evidence-based assessment, t...

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